Este postre es la definición de la elegancia rústica. La clave reside en el contraste de texturas: las láminas crujientes de chocolate que se quiebran al primer bocado, dando paso a una crema de mascarpone sedosa con el perfume almendrado del Amaretto.

La granada no solo corona el plato como si fueran joyas rojas, sino que aporta el frescor necesario para limpiar el paladar entre bocado y bocado. Es el broche de oro perfecto para una cena especial donde se busca un equilibrio entre lo dulce, lo ácido y lo sofisticado.
Ingredientes (para 4 personas)
- 100 g de chocolate negro (mínimo 70% cacao).
- 1 cucharada de nata líquida (35% materia grasa).
- 250 g de queso mascarpone.
- 1 copita (aprox. 30 ml) de Amaretto Disaronno.
- 1 granada mediana (usaremos el zumo de la mitad y los granos de la otra mitad).
- 60-80 g de azúcar glass (o eritritol en polvo para versión sin azúcar).
- Cacao puro en polvo para decorar.
- 4-8 hojas de menta fresca para decorar.
- Opcional: 20 g de pistachos tostados y picados.
El «Toque Maestro»
Para añadir una capa de textura extra y un contraste visual vibrante, añade pistachos tostados y picados entre las capas. El verde del pistacho junto al rojo de la granada crea un impacto visual increíble y un sabor que marida a la perfección con el chocolate.
Preparación
- Las láminas de chocolate:
- Trocea el chocolate y fúndelo al baño maría con la cucharada de nata. Remueve hasta obtener una mezcla homogénea y brillante.
- Extiende el chocolate fundido sobre una superficie plana cubierta con papel de horno, formando una capa fina de unos 2-3 mm de grosor.
- Cuando empiece a tomar cuerpo pero aún esté maleable (unos 5-10 minutos), corta cuidadosamente 12 cuadrados iguales (aproximadamente 5×5 cm) con un cuchillo afilado.
- Deja enfriar completamente en la nevera hasta que estén rígidos (unos 30 minutos).
- La crema de mascarpone y granada:
- En un bol, bate el queso mascarpone con el azúcar glass hasta que esté cremoso y sin grumos.
- Parte la granada por la mitad. Exprime una de las mitades para obtener unas 3-4 cucharadas de zumo y cuélalo para eliminar cualquier pepita. Desgrana la otra mitad y reserva los granos.
- Incorpora el Amaretto y el zumo de granada colado a la crema de mascarpone. Bate suavemente hasta integrar y obtener una crema homogénea y ligeramente rosada.
- El montaje del milhojas:
- Para cada postre, coloca un cuadrado de chocolate como base en un plato individual.
- Con una manga pastelera con boquilla redonda o una cuchara, distribuye una generosa capa de crema de mascarpone sobre el chocolate.
- Espolvorea unos cuantos granos de granada fresca y, si los usas, unos pistachos picados.
- Cubre con otro cuadrado de chocolate, y repite el proceso de crema, granada y pistachos.
- Finaliza con un tercer cuadrado de chocolate y una última porción de crema en la parte superior.
- Decoración final:
- Espolvorea generosamente con cacao puro en polvo utilizando un colador fino.
- Decora cada milhojas con unos pocos granos de granada extra y una o dos hojas de menta fresca en la parte superior.
Consejos para la presentación y disfrute
- Móntalo justo antes de servir: Para asegurar que las láminas de chocolate se mantengan crujientes, es crucial montar el milhojas en el último momento.

- Maridaje: Este postre combina a la perfección con una copa bien fría del mismo Amaretto que usaste en la receta, un vino dulce de Jerez, o incluso un café espresso intenso que contraste con la dulzura y cremosidad.
¡Disfruta de este elegante y delicioso postre que seguramente sorprenderá a tus invitados!





