Si te gustan las recetas simples, rendidoras y que siempre salen bien, estas galletas dulces son una opción perfecta.
🍪 Se preparan con ingredientes básicos, no requieren técnicas complicadas y, lo mejor de todo, se conservan en excelente estado durante semanas. Ideales para tener siempre a mano para el mate, el café o para acompañar una merienda casera.

🥣 Ingredientes
- 700 g de harina (aproximadamente, la que tome la masa)
- 200 g de azúcar (un pocillo escaso)
- 200 ml de leche (un pocillo)
- 170 ml de aceite (algo menos de un pocillo)
- 1 yema de huevo
- 1 pizca de sal fina
- 1 cucharadita de levadura química (polvo de hornear)
👩🍳 Preparación
- Colocar en un recipiente todos los ingredientes excepto la harina.
- Mezclar con varillas hasta obtener una preparación homogénea.
- Incorporar la harina de a poco, hasta formar una masa suave y fina, que no se pegue a las manos.
- Estirar la masa con un grosor parejo.
- Cortar las galletas con el molde que prefieras y acomodarlas sobre una bandeja con papel vegetal.
- Hornear en horno precalentado a 170 °C durante 10 a 15 minutos, o hasta que comiencen a dorarse ligeramente.
- Dejar enfriar sobre una rejilla.
- Guardar en una caja de metal para conservar su textura por mucho tiempo.
⭐ En conclusión
Estas galletas son la prueba de que lo simple puede ser delicioso. Con pocos ingredientes y un procedimiento muy accesible, obtenés una preparación casera que se mantiene perfecta durante semanas, lista para disfrutar en cualquier momento. Además, son una base ideal para experimentar: podés agregarles ralladura de limón, esencia de vainilla, canela o incluso bañarlas en chocolate. Una receta noble, económica y versátil que siempre conviene tener en tu repertorio.






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