Una receta fresca, intensa y con historia familiar.
🧿 Cuando era chica, había un plato que me inquietaba profundamente: los famosos “niños envueltos”. El nombre, admitámoslo, puede generar más de un sobresalto si nadie aclara que no involucra niños reales. Una vez superado ese malentendido infantil, descubrí que me encantaban y que los pedía cada vez que podía.

Con el tiempo conocí una variante armenia que me conquistó aún más. En lugar de carne, utiliza bulgur y se sirve sobre hojas de parra, logrando un sabor fresco, cítrico y lleno de textura. Es una preparación sencilla, aromática y perfecta para compartir.
🥗 Ingredientes
- 250 g de bulgur fino (trigo partido)
- 100 g de manteca
- 100 g de cebolla de verdeo
- 200 g de cebolla común
- 300 g de tomates picados
- 2 morrones rojos
- 50 g de perejil picado
- Jugo de 2 limones
- Aceite de oliva (3–4 cucharadas)
- Sal, pimienta y pimentón a gusto
- Hojas de parra frescas o en conserva (o, en su defecto, hojas de lechuga)
🍃 Preparación paso a paso
- Preparar el bulgur.
Lavar el trigo con agua tibia, escurrir bien y mezclarlo con sal y jugo de limón. Dejar reposar 10 minutos para que se hidrate. - Rehogar la cebolla.
En una sartén, derretir la manteca y rehogar la cebolla común hasta que quede transparente. - Picar las verduras.
Cortar finamente los tomates, los morrones, el perejil y la cebolla de verdeo. - Unir la mezcla.
Combinar el bulgur hidratado con la cebolla rehogada y todas las verduras picadas. Agregar aceite de oliva, pimienta y pimentón. Ajustar la sal. - Preparar las hojas de parra.
- Si son frescas: blanquear 1 minuto en agua caliente y enfriar.
- Si son en conserva: enjuagar bien para quitar la salmuera.
- Servir.
Presentar el tabulé sobre hojas de parra (o de lechuga si preferís algo más suave). También podés enrollarlas ligeramente para una presentación más tradicional.
🍷 Bebida ideal para acompañar
Una opción clásica y muy armónica es un vino rosado seco, fresco y frutado. Su acidez acompaña perfecto el limón del bulgur y la intensidad vegetal del perejil y los morrones.
Si preferís algo sin alcohol, un agua saborizada casera de limón y menta funciona igual de bien.





