El Black Velvet es uno de esos tragos que nacen de un momento histórico y terminan trascendiendo su época. Su origen se remonta a 1861, cuando Londres quedó paralizada por la muerte del príncipe Alberto, esposo de la reina Victoria. El luto fue tan profundo que incluso los bares sintieron la necesidad de acompañar el clima sombrío.

En el London’s Brook’s Club, uno de los clubes más exclusivos de la ciudad, el barman tomó una decisión inesperada: si el champán era la bebida de celebración por excelencia, entonces también debía vestirse de negro. Mezcló el espumante con cerveza negra y creó un contraste visual tan potente como simbólico. Así nació el Black Velvet, un trago oscuro, elegante y sorprendentemente suave, cuyo nombre —terciopelo negro— describe a la perfección su textura.
Ingredientes
- 1/2 copa de champán bien frío
- Cerveza negra Guinness (para completar)
- Opcional: una copa de flauta previamente enfriada en el congelador para potenciar la textura
Preparación
- Enfriá la copa de flauta durante unos minutos.
- Verté el champán y la Guinness al mismo tiempo, dejando que se mezclen de forma natural.
- No remuevas: parte del encanto del Black Velvet es ese degradé oscuro que se forma solo.
- Servilo apenas preparado, cuando las burbujas del espumante todavía están vivas.
Notas de sabor
El Black Velvet sorprende porque combina dos mundos que, en teoría, no deberían encontrarse:
- La sequedad y acidez del champán
- La cremosidad tostada de la Guinness, con notas de café y chocolate amargo
El resultado es un trago suave, aterciopelado y con un final largo, ideal para quienes disfrutan de sabores complejos sin caer en lo pesado.
Cuándo tomarlo
- Como aperitivo elegante antes de una cena
- Para brindar con algo distinto
- En noches frías, donde la Guinness aporta calidez
- En celebraciones donde querés sorprender sin complicarte
Maridajes recomendados
- Ostras o mariscos (clásico británico)
- Quesos cremosos
- Chocolate amargo
- Postres con café o caramelo
Variantes interesantes
- Poor Man’s Black Velvet: reemplaza el champán por sidra espumante. Más económico, igual de rico.
- Black Velvet seco: usar un espumante extra brut para un contraste más marcado.
- Black Velvet artesanal: combinar Guinness con una stout local para darle un giro personal.
Curiosidad final
En algunos bares londinenses, el Black Velvet se sirve en capas perfectamente separadas, como si fueran dos mundos que se encuentran sin mezclarse del todo. No es obligatorio, pero es un espectáculo visual que suma a la experiencia.
Si querés, puedo llevarlo hacia un tono más gourmet, más técnico, más storytelling, o incluso más breve y punchy para redes. También puedo ayudarte a crear una serie de tragos históricos con este mismo estilo.





