El arroz con conejo y piñones es uno de esos platos que evocan cocina casera, aromas mediterráneos y una calma que solo se encuentra cuando se cocina sin prisa. La suavidad del conejo, el perfume de la salvia y el toque crujiente de los piñones crean una combinación que se siente equilibrada y reconfortante.

Es una receta ideal para quienes disfrutan de sabores profundos y preparaciones que se construyen capa a capa, con paciencia y cariño.
🥕 Ingredientes
- 300 g de arroz
- Caldo de carne (cantidad necesaria)
- 1 cebolla
- 350 g de carne de conejo
- Mantequilla
- Perejil fresco picado
- Un puñadito de piñones
- Queso parmesano rallado
- Sal
- Salvia fresca
- 1 vaso de vino blanco
🔪 Preparación paso a paso
- Picar la carne del conejo en trozos pequeños para que se integre bien con el arroz.
- Fundir la mantequilla en una olla amplia y dorar la cebolla picada muy fina hasta que quede tierna y ligeramente transparente.
- Añadir el conejo, el arroz y la salvia, mezclando durante un par de minutos para que los sabores se unan y el arroz se nacaree.
- Incorporar el vino blanco y dejar que el alcohol se evapore por completo. Salar.
- Cocinar el arroz agregando el caldo caliente poco a poco, removiendo con frecuencia para lograr una textura cremosa y uniforme.
- Cuando el arroz esté en su punto, apagar el fuego y sumar:
- Perejil fresco picado
- Parmesano rallado
- Piñones
- Tapar y dejar reposar un par de minutos para que los sabores terminen de asentarse antes de servir.
🟩 Conclusión
El resultado final es un arroz cremoso, aromático y lleno de matices, donde cada ingrediente aporta su carácter sin imponerse sobre los demás. El conejo queda tierno, la salvia aporta un toque herbal elegante y los piñones suman textura y personalidad. Es un plato que invita a sentarse a la mesa con calma, a compartir y a disfrutar de una preparación que combina tradición, técnica y sabor en perfecta armonía.





