Cuando una tiene la suerte de poder contar con huevos abundantes y recién puestos, resulta ideales para hacer unos ricos huevos cremosos con salsa bechamel, para la mañana con un buen café negro. Conste que las gallinas no son mías, pero las compartimos en usufructo con amigos y parientes. Se compra el pienso entre todos y allí están, en una pequeña finca de unos amigos, tan felices ellas, libres y picoteando por donde les apetece. Lo del pienso es su alimentación básica, lo del picoteo es puro deporte por su parte. Bien, no tuve más remedio que cocer una docena de huevos y dejarlos en el frigo sin pelar. Dos…





