El Black Velvet es uno de esos tragos que nacen de un momento histórico y terminan trascendiendo su época. Su origen se remonta a 1861, cuando Londres quedó paralizada por la muerte del príncipe Alberto, esposo de la reina Victoria. El luto fue tan profundo que incluso los bares sintieron la necesidad de acompañar el clima sombrío. En el London’s Brook’s Club, uno de los clubes más exclusivos de la ciudad, el barman tomó una decisión inesperada: si el champán era la bebida de celebración por excelencia, entonces también debía vestirse de negro. Mezcló el espumante con cerveza negra y creó un contraste visual tan potente como simbólico. Así nació…





