🌿El risotto verde es una celebración de las verduras frescas y de la técnica clásica italiana. Suave, cremoso y lleno de color, es un plato que demuestra cómo ingredientes simples pueden transformarse en algo especial cuando se trabajan con atención. La clave está en respetar el arroz, potenciar el sabor de las hojas verdes y dominar el ritmo del caldo. En menos de media hora podés tener un plato vibrante, nutritivo y perfecto para compartir.

🥣 Ingredientes (4–6 porciones)
- 300 g de arroz de grano corto (idealmente Arborio o Carnaroli)
- 500 g de verduras verdes de temporada
Sugerencias: espinaca, arvejas, kale, brócoli, acelga, perejil - 1 vasito de vino blanco seco
- 60 g de queso parmesano recién rallado
- 1 cebolla pequeña picada (o chalota para un sabor más suave)
- 20 g de manteca
- 1 litro de caldo de ave caliente
- Aceite de oliva
- Sal a gusto
🔪 Preparación
1. Preparar las verduras
Lavar bien las verduras.
Si usás hojas (espinaca, acelga, kale), podés blanquear una parte durante 30 segundos, enfriar en agua con hielo y triturar con un chorrito de caldo para obtener un puré verde intenso. Esto dará color y cremosidad al risotto.
El resto de las verduras cortarlas en dados o en juliana fina.
2. Sofrito
En una cazuela amplia, calentar aceite de oliva con la manteca.
Agregar la cebolla picada y una pizca de sal. Cocinar a fuego medio hasta que quede transparente y suave, sin dorarla.
3. Tostar el arroz
Añadir el arroz y mezclar durante 1–2 minutos, hasta que los bordes de los granos se vuelvan ligeramente translúcidos.
Incorporar todas las verduras cortadas.
4. Deglasar con vino
Verter el vino blanco seco y dejar que se evapore completamente para evitar acidez cruda.
5. Cocción del risotto
Agregar un primer cazo de caldo caliente y llevar a ebullición suave.
Continuar añadiendo caldo de a poco, solo cuando el arroz haya absorbido el anterior.
Remover ocasionalmente para activar el almidón y lograr una textura cremosa.
Tiempo estimado: 16–18 minutos desde el primer cazo.
6. Mantecatura
Cuando el arroz esté al dente, apagar el fuego.
Agregar el puré verde (si lo preparaste), el queso parmesano y un pequeño cubo de manteca.
Mezclar enérgicamente para obtener la cremosidad clásica del risotto.
Tapar y dejar reposar 1 minuto.
7. Servir
Rectificar sal y servir inmediatamente.
El risotto no espera: su textura perfecta dura pocos minutos.
🌟 En conclusión
Este risotto verde es una invitación a cocinar con intención y a disfrutar del proceso. Con ingredientes simples y una técnica cuidada, podés crear un plato lleno de vida, color y sabor. Animate a experimentar con diferentes verduras, ajustar la textura a tu gusto y hacer de esta receta tu versión personal. La cocina se vuelve más interesante cuando la transformamos en un espacio de creatividad, y este risotto es un excelente punto de partida para seguir explorando.






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