Cuenta la historia que Frida Kahlo no solo pintaba con intensidad: también cocinaba con la misma pasión. En la Casa Azul, entre colores vibrantes, aromas de hierbas frescas y el bullicio de amigos y artistas, la cocina era un escenario tan importante como su estudio.
🌶️ Allí, Frida preparaba platillos tradicionales que celebraban la identidad mexicana, y uno de los favoritos de Diego Rivera eran los chiles rellenos.

Esta versión está basada en la receta documentada por Guadalupe Rivera Marín en Frida’s Fiestas, el libro que recoge los sabores reales de la mesa de Frida.
🫑 Ingredientes (para 2 personas)
- 4 chiles poblanos
- 300 g de carne de res molida
- 1 jitomate grande (o 2 medianos)
- 1/4 de cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 puñado pequeño de pasas
- 1 puñado pequeño de almendras picadas
- 1 pizca de canela
- 1 pizca de clavo molido
- Sal al gusto
- Aceite para freír
- Queso fresco o panela (opcional, para gratinar)
Nota: En la receta original se usa un picadillo clásico mexicano, con pasas y almendras, muy típico de la época y del estilo de cocina de la Casa Azul.
🔥 Preparación
1. Asar y pelar los chiles
Coloca los chiles poblanos directamente sobre la hornilla o un comal caliente.
Gíralos hasta que la piel esté completamente negra y ampollada.
Mételos en una bolsa o cúbrelos con un paño para que suden y puedas retirar la piel con facilidad.
Haz una abertura lateral y retira las semillas con cuidado.
2. Preparar el relleno
En una sartén con un poco de aceite, sofríe la cebolla y el ajo picados.
Agrega la carne molida y cocina hasta que esté bien dorada.
Incorpora las pasas, las almendras, una pizca de canela y otra de clavo.
Añade el jitomate picado y deja que todo se cocine hasta formar un picadillo jugoso y aromático.
3. Rellenar los chiles
Con suavidad, introduce el picadillo dentro de cada chile.
Colócalos en una fuente para horno.
4. Toque final
Si quieres, añade un poco de queso fresco encima.
Dales un golpe de horno de 5 minutos para que se integren los sabores.
🎨 Un platillo con historia
Estos chiles rellenos no son solo una receta: son un pedazo de la vida íntima de Frida.
Un plato que se servía en fiestas, reuniones y tardes familiares, donde la comida era tan importante como la conversación y el arte.





