Un clásico de la cocina rústica, lleno de aroma, tradición y equilibrio técnico. La cocina tradicional tiene la capacidad única de transportarnos a los paisajes rurales a través del olfato y el gusto. Entre todas las carnes que definen el recetario mediterráneo, el conejo destaca como una de las opciones más saludables, magras y versátiles. Sin embargo, por su bajo contenido en grasa, requiere de técnicas precisas para potenciar su jugosidad y evitar que quede seco. Aquí es donde el adobo —una técnica ancestral de conservación y sazón— juega su papel maestro, rompiendo las fibras de la carne y llenándola de matices profundos. En esta receta elevamos el clásico Conejo…




